Últimas noticias

Lluvias de la ciudad




Por Brenda Oviedo

Normalmente las críticas hacia este tipo de días lluviosos no molestan en nada la rutina citadina de millones de personas que viven, trabajan, subsisten y sueñan en y desde la Ciudad de México. Siendo el primer lunes del mes patrio (y como buen inicio de semana) el semblante y el imaginario colectivo de la gran mayoría de personas que han tenido que salir a la calle con un paragüas de por medio, es en mayor parte desalentador.

En sí, el clima se ha convertido en un desvancador de ánimos, muchos han de suponer que los festejos del bicentenario no pueden ser opacados por semejante cortina de nubes pluviales que amenzan con precipitar sobre la cuenca, o a lo que le llamamos Distrito Federal. No es de suponerse ni mucho menos que se preste a malinterpretación que estos días lluviosos lleguen hasta la noche del 15 de septiembre, para que así por fin el presupuesto de los festejos del bicentenario (cuya cifra tiene más de 8 ceros) se vaya todo directito por la coladera.

Y si, hablar de días lluviosos y coladeras nos llevan a un tema menos radical, pero de la misma manera importante el cual nos afecta a y por ende nos debe de preocupar a todos, lejos de conmemorar 200 años de independencia territorial y 100 años de institucionalismos funcionales para el "progreso político-social", ya que otro tema y problemática que se gesta en la ciudad, es el problema del agua. No solamente como recurso vital, sino como amenza civil. ¿Porqué llamarlo de esta manera? pues por el latente riesgo proveniente de un pésimo diseño hidropolitano para el desarrollo.

El problema del agua en la Ciudad de México no es únicamente en temporadas de lluvias como las que están dándose a nivel nacional, pues realmente proviene desde que los españoles llegaran a México (contradictorio con todo el evento del Bicentenario ¿no?) pues desde que se formó la ciudad se secaron los lagos, se extrajo agua de los mantos freáticos, lo que propicio al hundimiento sobre todo de la zona centro; lo que ha llevado a que por medio de sistemas de abastecimiento se traiga el agua de otros estados y que lamentablemente no se tenga un sistema de recolección de agua de lluvia (que es dulce y de sencilla potabilización).

La falta del recurso vital, es una situación que se agrava, pues traer el agua de lugares apartados sigue siendo insuficiente para abastecer las necesidades de toda la población. Es, más bien, la sobreexplotación de los recursos hídricos el verdadero panorama desalentador (uno de varios), pues no esprecisamente que la tristeza absorba los semblantes de cada uno de los ciudadanos quienes al no ver el sol radiante y quemando el pavimento, se siente depresivo.

Más bien el estadio para realmente alertar una causa de concientización ambiental es lo triste y opaco de estos días. Ver cómo llueve en torrenciales cantidades es un ejercicio muy agradable a la vista, sin embargo por el otro lado está el miedo a la inundación, pues los errores en la infracestructura de drenaje y sistemas de abastecimiento, pero sobre todo una cultura civil para contribuir a generar cambios que sean amables con nuestros ecosistemas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Orgulloso Citadino Designed by Templateism.com Copyright © 2016

OrgullosoCitadino.com | Optimizado para una resolución de 1366 x 768 px. Imágenes del tema: lobaaaato. Con la tecnología de Blogger.